Ola de atracos y delincuencia arropa la República Dominicana

Ola de atracos y delincuencia arropa la República Dominicana

Fenómeno se le atribuye a la falta de vigilancia policial y a la masiva inmigración de ilegales haitianos sin o con documentaciones falsas. 

Las principales zonas donde ocurren están ligadas al turismo. Zona Colonial, Punta Cana, Higüey, Puerto Plata y Samaná. Muchos casos llegan hasta el asesinato para quitarle lo que llevan encima.

Santo Domingo. El país vive una ola de atracos que está a la vista, y aunque la población la sufre y la denuncia, los delincuentes siguen robando sin distinción de personas ni de objetos ante la mirada indiferente de las autoridades.

Lap Top, Tenis, Carteras, celulares, aretes, cadenas, relojes, prendas de vestir, espejos de vehículos son de los objetos que más sustraen los delincuentes, además de asaltos sexuales con violencia.

Los mas sonados de estos últimos, fueron los asesinatos de Annerys Peña Reyes empleada de una joyería y el Dr. Forestieri ambos casos en la zona colonial de Santo Domingo.

Los Haitianos
El robo y atraco perpetrados por haitianos generalmente son realizados con una violencia poco común, en la mayoría de los casos las victimas son asesinadas degolladas o con severas mutilaciones que la marcan de por vida. Muchas victimas, mujeres sobre todo, después de violarlas le sacan los ojos o le cortan una pierna o un brazo. Las denuncias generalmente caen en saco roto cuando se trata de delincuentes haitianos donde hasta muchos medios de comunicación omiten la procedencia de éstos y en otros casos ocultan su identidad.

Además, de los atracos y asesinatos ralizados por éstos en ciudades, fincas y zonas turisticas, las autoridadesdominicanas han desmantelado varias bandas de haitianos que roban vehículos en territorio dominicano y lo pasan por la frontera para venderlos en haití.

 

Listín Diario

Según un articulo publicado en el Listín Diario los robos de celulares, prendas y joyas se han convertido en un negocio que deja grandes beneficios a muchos comerciantes sin escrúpulos que les compran las “mercancías” sin hacer ninguna pregunta sobre su procedencia.

Dice el articulo Firmado por la periodista Carolina Pichardo que “El robo de teléfonos inteligentes es uno de los ejemplos de lo tan común que se han vuelto estos tipos de hurtos. En la edicion de Listín Diario del 16 de enero de 2016 el entonces jefe de la Policía Nacional, Nelson Peguero Paredes, informaba de que el robo a este tipo de artefacto era “un negocio redondo”, lo que dos años después sigue siendo “el pan nuestro de cada día”.

Añade que “Los delincuentes utilizan con estos la técnica de “blanqueo de series”, que consiste en quitarle las identificaciones al teléfono y dejarlos como nuevos de fábrica. “Es como a una gente que usted le cambia la cédula; es otra persona”, afirmó Peguero Paredes en un desayuno celebrado en las instalaciones de este diario, a principio de 2016.

Cuando no logran borrar los rastros al teléfono, muchos los desarman y los venden por piezas o venden el equipo a algún negocio de venta y reparación de celulares, sacando beneficios de cualquier forma.

Hiddekel Morrison publicó en su portal Audiencia Electrónica, en febrero de 2016, que en República Dominicana eran robados alrededor de 1,500 celulares cada día, según un registro no oficial al que éste tuvo acceso.

Los robos de teléfonos tocaron la atención nacional cuando la noche del pasado 14 de marzo, un raso de la policía, Nieves Luis Sierra Gómez, asesinó al estudiante Albert Ramírez Alcántara, para robarle el celular, justamente un día antes de graduarse. Ramírez encaminaba a su tía hasta su casa cuando fue sorprendido por Gómez y otro sujeto a bordo de una motocicleta.” Finaliza el artículo.

Los vehículos
La otra modalidad de robos ha sido el hurto de piezas a los vehículos, específicamente los espejos, baterías y radios.

Esta modalidad tocó la palestra pública cuando, a través de un video que circuló en las redes sociales, se observa  a Ricardo Alberto Cabrera Serrano tratando de robar unos retrovisores en el parqueo de uno de los supermercados del Distrito Nacional.

Estos hurtos han generado que todos en los locales de repuestos de vehículos se haya duplicado la venta de retrovisores.

“La gente viene normalmente a comprar los espejos, la mayoría por robos. Uno no les pregunta, pero ellos mismos se desahogan aquí”, expresó el dueño de un local que solo quiso ser identificado como “Henry”, mientras explicaba que las partes de los automóviles que ellos ofertan las obtienen de manera legítima, directamente desde una compañía que prefirió no mencionar.

Los dueños de este tipo de negocios también se quejan del mercado informal que los mismos delincuentes han pautado.

“Ellos ponen unos precios que para nosotros es imposible igualar. La gente prefiere comprar los espejos a RD$1,000 en cualquier esquina que venir aquí y dar RD$3,500 pesos por uno”, explicó el dueño de otro local, solo identificado como Leo.

Joyerías y pequeños negocios
Ni las joyerías ni otros negocios se han visto fuera de este problema. Atracos a colmados, almacenes, hasta las más pequeñas de las tiendas se han visto afectadas tanto por los robos como por el mercado informal que se ha formado.

“Ellos roban un local y al poco tiempo están al frente del mismo local vendiendo a precios que se nos hace imposible alcanzar”, comentó un vendedor de la Joyería Melvin, en Villa Consuelo, que no quiso ser identificado.

“Nosotros hemos encontrado clientes que nos dicen que tal prenda la encuentran más barata en la calle y normalmente las diferencias de precios son tan grandes que es difícil de igualar; eso nos está matando el negocio, prácticamente”, comentó el empleado, quien explicó que las joyas que ellos venden las adquieren mediante compra a compañías y a personas individuales, pero estos deben demostrar que las obtuvieron legalmente, y que son de su propiedad.

Contribuyó con este articulo: RPP noticias

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